Amante de mi cultura, mi gente y mis tradiciones,
hija de estas tierras de vastedad y abundancia,
aprovechadas por el campesino y el ganadero,
abusadas por el político corrupto y
rechazadas por la ignorancia del racismo.

Mi pasado: Pieles de bronce nativas,
guerreros fieros del valle, vencidos por las enfermedades,
el odio y la codicia; sabios astrónomos del sur, ávidos
de ciencia primitiva, poco reconocida pero tan valiosa
como su arqueología; rostros de caoba llegados como esclavos
al puerto veracruzano; faz de leche, combinación de razas
europeas, que vinieron a este continente sin ser invitados,
algunos enamorados de su esplendor, otros renegando de
su destino criollo. Todos ellos unidos en rico mestizaje
que me ha hecho lo que soy: negra, blanca e indígena.

Es a ti mi México y a mi gente a quien dedico mis letras,
mis pensamientos y sueños.
¡Oh malinchista!, lleno de vergüenza por tus nobles raíces;
¡cruel racista!, quien sólo ve la paja en el ojo ajeno;
aquí encontrarás nombre extranjero, sólo en el personaje foráneo
y parajes foráneos, sólo cuando los protagonistas allá te lleven.
Aun en mundos alejados de nuestra galaxia, hallarás
que esta cultura te acompaña. Si en la lectura buscas huir
de esta casta mestiza, mi obra no te recomiendo.

En cambio, a mi compatriota orgulloso, y al amable amigo extranjero,
les doy la bienvenida a mi mundo, del cuál comparto su secreto:

A veces mis sueños me llevan a lugares llenos de magia y misterio,
pero entonces despierto, enfadada por no conocer el desenlace
de la historia que mi descanso onírico me comparte.
Es entonces cuando me veo forzada a escribir,
y así saber cuál es el destino de la gente que en sueños conocí

C.C. Uctari.

Lic. en C. de la Informática, UPIICSA, I.P.N.
Mtra. en C. Ambientales y de la Sustentabilidad, CIIEMAD, I.P.N.



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